1. Lo pescaste en una mentira, cuando lo confrontás, ¿cómo reacciona?
a. Niega todo.
b. Hace un chiste y trata de zafarla.
c. Pide perdón.
2. Le pediste que te trajera un libro para estudiar y se olvidó, ¿qué te dice?
a. Se vuelve a la casa a buscarlo.
b. Dice que lo perdió en el camino.
c. Dice que lo tiene prestado y no sabe cuándo se lo devuelven.
3. Te pusiste algo que sabés que no le gusta pero igual te dice que estás bárbara, ¿por qué?
a. ¡Porque es un divino!
b. Porque no quiere discusiones.
c. Porque está equivocado.
4. Lo pescás mirando a una chica, ¿qué te dice?
a. Que le pareció conocida.
b. Que se le metió una basurita en el ojo.
c. Que no podía creer que fuera tan fea.
5. Se supone que está enfermo pero lo encontrás con los amigos en un ciber, ¿qué dice?
a. Que en la casa se aburría.
b. Que justo empezó a sentirse mejor.
c. Que los amigos lo obligaron a salir.
6. Llega tarde al colegio y el preceptor lo para en la puerta, ¿qué le dice?
a. Que se murió el perro.
b. Que se murió su abuela.
c. Que perdió el colectivo.
7. El profesor lo llama al frente para exponer y él no sabe nada, ¿cómo se excusa?
a. Se murió la otra abuela.
b. Acepta la situación y se resigna al 1.
c. Intenta una excusa elaborada.
8. Le preguntás tu fecha de cumpleaños y le pifia por 1 mes, ¿cómo intenta arreglarlo?
a. Se hace el que fue un chiste.
b. Acepta que no se acuerda de ningún cumple.
c. Te pregunta, “¿estás segura?”.
9. Llega 40’ tarde, ¿qué pone como excusa?
a. Que tiene mal el reloj.
b. Que no tenía monedas.
c. Que lo llamaron justo antes de salir.
10. Te invita a cenar y dice que él preparó todo pero vos encontrás la bolsa del delivery, ¿qué dice?
a. Que la bolsa es de ayer.
b. Que sólo compró la ensalada.
c. Se ríe resignado.

Entre 30 y 24 puntos: Es un mentiroso crónico, a esta altura no puede evitarlo y miente aunque no sea necesario. Está tan acostumbrado que la mentira sale de su boca antes de que pueda arrepentirse. No sólo eso: la mayoría de los mentirosos crónicos son muy hábiles y es difícil pescarlos in fraganti. Tienen el cuento tan incorporado que no se les mueve un músculo a la hora de disfrazar la verdad. Tené cuidado, cuando están tan entrenados es difícil que cambien.
Entre 23 y 17 puntos: Es un mentiroso oportunista, sólo miente cuando la situación lo amerita. Su fuerte son las mentiras blancas, aquellas que no traen consecuencias pero ahorran horas de discusión. Para los más ortodoxos, una mentira es sencillamente una mentira, pero para ellos hay varias formas de dibujar la verdad y no todas son malas. Por ahora, sus mentiras suelen ser inofensivas pero ojo, no vaya a ser cosa de que se acostumbre demasiado y le sea cada vez más difícil controlar el impulso de mentir.
Entre 16 y 10 puntos: Las personas tan sinceras suelen tener problemas por no poder decir ni siquiera una pequeña mentirita y, a veces, no está bueno decir toda la verdad. Este no es el caso, las mentiras son despreciables y está mal decirlas, punto. Las cosas son negras o blancas, nada de colores intermedios. Por un lado, la sinceridad está genial pero a veces resulta excesiva. Pero no son cosas que se elijan, se dan así cósmicamente y, para estas personas lo más valioso, es la franqueza.