1. Si un chico te mira, vos pensás…
a. Que tengo algo entre los dientes.
b. Que le gusto.
c. Que me conoce.
2. Si un chico te viene a hablar…
a. Me hago la interesante.
b. Me pongo colorada.
c. Lo encaro como haría con cualquiera.
3. Salida de 4 y tu amiga cancela, ¿qué hacés?
a. ¡Salgo con los 2!
b. Busco un reemplazo.
c. Salgo con el que me tocaba a mí.
d. No salgo.
4. En el grupo con el que salís, está el chico que te gusta, ¿qué hacés?
a. Nada, obvio.
b. Me visto para la ocasión y me mantengo cerca.
c. Histeriqueo con otro.
5. El chico que te gusta perdió su celular y vos lo acabás de encontrar, ¿qué hacés?
a. Le mando un SMS.
b. Se lo doy a su amigo.
c. Lo llamo para encontrarnos.
6. ¿Cómo se saludan?
a. De lejos.
b. Bien cerquita, le apoyo el cachete.
c. Con abrazo incluido, aunque sutil.
d. Besito distante y ya.
7. Se pone a hablar de un tema apasionadamente y vos…
a. Te levantás y te vas.
b. Ponés cara de interesante.
c. Te involucrás activamente.
d. Digo que no entiendo nada.
8. Te saca a bailar, ¿qué hacés?
a. Intento seducirlo con mi baile.
b. Bailo pero miro para cualquier lado (menos a él.)
c. Invito a mis amigas para que se unan.
d. Le digo que no.

Entre 28 y 22 puntos: Ah, no, a vos hay que comprarte una brújula, no podés estar tan perdida. Evidentemente la intuición no te funciona demasiado y las reglas básicas de la seducción están en algún manual que quedó perdido en uno de tus cajones. Es necesario un cambio sustancial de actitud para que no sigas espantando a los chicos, no puede ser que siempre ellos hagan todo el trabajo. A ponerse las pilas.
Entre 21 y 15 puntos: Aunque a veces te perdés en la telaraña de la seducción, sos bastante despierta para saber detectar las insinuaciones y miradas. No tenés un plan de acción claro e improvisás mucho sobre la marcha pero te desenvolvés con soltura. Tu problema es que te cuesta discernir entre amor y amistad, ambos sentimientos se te confunden y, para no meter la pata, no hacés nada. Error, siempre es mejor accionar.
Entre 14 y 8 puntos: Chica estratégica si las hay. Los varones caen como presas desvalidas en tus redes. Cuando conocés a alguien en seguida le sacás la ficha y sabés que hacer si te interesa. Es casi un hobby, te divierte la seducción y sos muy buena dando consejos a tus amigos sobre cómo proceder en determinada situación. Felicidades, a vos la conquista se te da naturalmente.