Facundo Arana

 
 

Se juega a fondo

 
 

Con su voz suave y profunda te conquistó desde la tele y, ahora, también desde el cine. Hoy camina por la vida sin apuro, pero probando siempre cosas nuevas que lo emocionen y presenten un desafío.  ¿No es divino?

 
 

La famosa frase “cualquier semejanza con la realidad es pura coincidencia” en este caso no vale. Porque el personaje que Facundo Arana interpreta en la película Tocar el cielo tiene mucho de él. Es más, el director del filme, Marcos Carnevale, creó a Santiago a imagen y semejanza de Facundo. Cabe aclarar, el parecido entre el actor en su vida real y el personaje no pasa solamente por la pasión por los deportes extremos y una vida con la adrenalina a flor de piel, sino también por la cercanía a la muerte.

Facundo Arana interpreta en el filme que se estrenó el 9 de agosto a un hombre que huye del compromiso y de formar una familia porque ha perdido la propia desde muy chico. “Me tenía, no te digo hasta dónde, que dijeran todo el tiempo que desafío a la muerte. Me da mucha bronca. Porque no es así. No me gusta que digan que desafío a la muerte porque es lo mismo que decir que ninguneo la vida. En realidad, desafío a la vida. Es jugarse a fondo. No coqueteo con la muerte, la beso en la boca y me voy”, aclara.

Desde siempre el actor está acostumbrado a practicar deportes extremos: hace surf, escala montañas, va en moto, se tira en paracaídas y bucea. Pero no por ello está cerca de la muerte, sino todo lo contrario. “Llevar la vida a un extremo es desarrollar una capacidad: de subirse a una montaña o a un avión. Yo no me preparo para matarme glamorosamente. Me entreno para hacer las cosas que me gustan”, explica. Además Facundo tiene una familia numerosa: padre, madre, 3 hermanas y sus respectivas parejas. Y fue esa misma familia la que ejerció la contención necesaria cuando tenía 17 años y sufrió el Mal de Hodgkins, un cáncer que afecta a los ganglios linfáticos. De su papá heredó el amor por el dibujo, pues cuando era chico “hacía cualquier tipo de dibujos.

Tengo un retrato mío con un bandana verde en la cabeza, caricaturas, hablaba mucho a través de los dibujos
-le confesó a la revista Noticias-. Era extremadamente tímido. Demasiado retraído. Ahora tengo el mundo interior desarrollado por mi profesión y está buenísimo. ¿Qué hacía con la timidez? Nada, porque cuando uno es chico no analiza las cosas, es como es”.

Tuvo a su primera novia a los 13. Pero ella vivía lejos de su casa y se veían poco: “Era muy difícil. Hablábamos por teléfono pero me acuerdo bien de ella, aunque nunca más la volví a ver”. Aunque ahora dice que está solo, no descarta formar una familia y reconoce que lo que más le atrae de una mujer es cuando, “sentado frente a frente, pude tener una charla, escucharla hablar y sobre todo los silencios, cuando podés verla y admirarla en silencio”.

También es esta peli se reencontró con su primera profesora de teatro, Betiana Blum, la misma que lo ayudó a dar sus primeros pasos en la actuación ni bien comenzó a curarse de la enfermedad. Fue su alumno durante 5 años y fue ella quien lo preparó para el casting de Canto rodado, plataforma de lanzamiento para una carrera que, desde entonces, ha ido en vertiginoso ascenso.

Luna teen- ¿Cómo fue trabajar con tu maestra?
Facundo - Estar actuando con ella no deja de remitirme al lugar de alumno, cuando me decía: “Es por ahí”. Y, ¿por qué no?, es “al maestro con cariño”. No siempre hay una relación de solemnidad entre un maestro y un alumno. No siempre el maestro tiene 1500 años. También hay relaciones de amistad. Y, en nuestro caso, somos testigo uno del otro.


   
 
 

 

Gustavo Ger
gustavolger@hotmail.com
Fotos: Karim Fortunato